Si estás pensando en comprar un diamante, probablemente sepas que es una inversión importante.
Ya sea que estés buscando un anillo de compromiso o simplemente quieras un hermoso collar de diamantes, es importante saber cómo elegir el diamante adecuado para ti.
En este artículo, te guiaré a través de los factores más importantes que debes tener en cuenta al elegir un diamante, desde el tamaño y la claridad hasta el color y el corte.
Antes de comenzar, es importante entender que cada diamante es único.
Cada diamante tiene sus propias características y es importante saber cómo evaluar estas características para elegir el diamante adecuado para ti. Hay cuatro propiedades del diamante que se usan para evaluar la calidad de un diamante, también llamadas las 4Cs: carat weight (la talla de diamante), clarity (la pureza), el color y cut (el corte).
La talla diamante es la forma que adopta la gema una vez tratada.
Una buena talla de diamante es la que consigue producir más brillo y destellos, reflejando el máximo de luz. Es por ello que la talla brillante y la talla princesa, las cuales son las que más desprenden luz, son las más utilizadas en el mundo de la joyería.
También le sigue la talla esmeralda que tiene forma rectangular y de aspecto transparente, la oval, de forma alargada, la talla pera, en forma de lágrima y de menos brillo, la talla corazón y por último la talla marquesa, parecida a la talla pera pero con sus dos extremidades acabados en punta.
Por último, la talla de diamante se reparte en tres grados, según la valoración conjunta de las proporciones que en esta medición entran en valoración:


Sin duda la talla diamante más conocida, popular y valorada de todas.
El diamante talla brillante es una de las más utilizadas ya que es la que más potencia y aprovecha a esta maravillosa piedra, potenciando al máximo su brillo y espectacularidad.
Podrás distinguir la talla brillante enseguida, ya que la luz al entrar sale por la parte superior del diamante, generando un brillo espectacular.
El diamante talla brillante tiene dos partes principales: la superior (corona) y la inferior (culata). Además esta talla de diamante se caracteriza por presentar 57 facetas (superficies planas), lo que permite que la luz entre por todos los ángulos posibles, un auténtico espectáculo de luces.
Por supuesto, es la talla diamante que más se vende. No sólo porque sea la mejor versión de un diamante, sino también porque esconde con su brillo las posibles impurezas o defectos de la piedra.
La talla esmeralda es una talla de diamante con forma rectangular que tiene un poco menos de brillo que un brillante redondo, sin embargo, tiene mucha claridad.
La corona o aspecto de un diamante talla esmeralda se caracteriza por tener tres filas concéntricas alrededor de la tabla. También se conoce a esta talla de diamante como talla escalonada por el parecido de sus planos anchos con los de una escalera.
Su apariencia es muy sofisticada, actualmente con ese toque vintage, ya que fue una talla diamante muy popular a mediados del siglo XX. A mayores, tiene la particularidad de que parece más grande de lo que realmente es.
Por ejemplo, un anillo con un diamante talla esmeralda se verá mucho más grande de lo que realmente es, y hará que tus dedos se vean mucho más delgados en comparación.


La talla princesa es elegante y sofisticada.
Esta talla de diamante se caracteriza por ser totalmente cuadrada si lo miras desde arriba, y con forma de pirámide invertida si lo miras de lado, tener hasta 76 facetas y contar con un brillo muy similar al del diamante talla brillante, ya que la talla princesa desprende mucha luz.
El diamante talla princesa es sin duda el diamante más común para joyas de boda ya que es uno de los diamantes más llamativos.
La talla marquesa se caracteriza por tener forma elíptica con los extremos puntiagudos. Por esto mismo también se le conoce como talla navette (‘pequeño bote’ en francés).
Tiene la particularidad de tener la corona más grande de todas las tallas de diamantes, lo que le hace parecer más grande de lo normal.
El diamante talla marquesa es muy popular sobre todo para pendientes y collares. Si eres una persona a la que le gustan las joyas distintivas o las piedras que destaque mucho, sin duda la talla marquesa es para ti.
El diamante talla marquesa ha sido desde siempre muy popular entre las mujeres, siendo considerada una de las tallas diamantes más elegantes y femeninas.
La talla baguette es una talla de diamante muy peculiar. Se trata de una talla diamante alargada, estrecha y rectangular, como si de una barra de pan se tratara.
Su corte tiene 25 facetas y se ha usado históricamente para joyas de la realeza. También se popularizó a principios del siglo XX gracias a Cartier, convirtiéndose en uno de los símbolos del Art Déco.
Se trata de un cruce perfecto entre lo vintage y lo moderno, además de tener un toque muy minimalista, gracias a sus líneas limpias y rectas.


La talla oval es una de las tallas de diamantes más bonitas y estéticas.
Esta talla diamante combina la elegancia de la talla brillante junto con las líneas puntiagudas de la talla marquesa.
Gracias a sus líneas elípticas, cualquier joya que lleve un diamante talla oval te hará destacar inmediatamente sobre la multitud. Sobre todo si es un anillo, esta talla de diamante creará la ilusión de alargar los dedos, aportando clase, elegancia y armonía.
La claridad diamante es una medida de pureza y rareza que clasifica a los diamantes por la visibilidad de estas características ante una amplificación o zoom de 10x.En pocas palabras, la claridad de un diamante se refiere a la cantidad de imperfecciones en el diamante.
Por ejemplo, una piedra se clasifica como impecable si bajo un zoom de 10x, no tiene imperfecciones internas (inclusiones) y no hay imperfecciones externas (manchas visibles).
Sin embargo, los diamantes pueden tener imperfecciones naturales, como inclusiones o fisuras, que pueden afectar su apariencia. Es importante elegir un diamante con la menor cantidad de imperfecciones posible.
Un diamante con baja claridad tiene varias inclusiones, es decir, imperfecciones que afectan a su brillo, bloquean la refracción y el reflejo de la luz.
Básicamente, a menor pureza diamantes, más nublado se verá.


El diamante color es una característica muy importante, que sirve para medir lo incoloro que es un diamante según el cuadro de color estándar.
Los diamantes con mejor clasificación serán casi transparentes, mientras que los que tienen una clasificación más baja tendrán un color más llamativo, cuanto más baja la clasificación, más color tendrán.
Es muy raro encontrar un diamante que no tenga nada de color, muchos diamantes tendrán matices ligeros o un poco de color debido a los procesos naturales de formación de la gema. De hecho, es posible encontrar diamantes de varios colores naturales, como gris, blanco, amarillo, verde, marrón y rosado.
El valor y el precio depende también del color del diamante.
Los diamantes incoloros son los más valiosos, pero los diamantes de colores pueden ser una opción interesante si buscas algo un poco diferente.
Aunque no lo parezca, el corte del diamante es una de las características más importantes de un diamante.
El corte diamante se refiere a la manera en que las facetas del diamante interactúan con la luz.
La simetría, las dimensiones y el pulido lo determinan. Más que cualquier otro factor, el corte determina la belleza de la piedra.
En pocas palabras, el corte es lo que determina la calidad y el brillo de un diamante.
Si un diamante no se corta de la manera correcta, se verá opaco, aunque tenga un alto grado de color y claridad. Si un diamante se corta bien, reflejará y refractará la luz para obtener el máximo brillo.
Hay tres factores muy importantes que influyen el corte diamante:


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Después de comprar un diamante, es importante cuidarlo adecuadamente para mantener su brillo y belleza. Esto puede incluir limpiar regularmente el diamante con agua y un detergente suave, y evitar exponerlo a productos químicos fuertes o golpes fuertes.
En definitiva, elegir el diamante adecuado puede ser una tarea que al principio te de dolores de cabeza, pero al considerar cuidadosamente los factores principales de tamaño, claridad, color y corte, así como la forma y la procedencia del diamante, podrás encontrar el diamante adecuado para ti.
Recuerda obtener un certificado de autenticidad de un laboratorio de diamantes reconocido y cuidar adecuadamente tu diamante después de comprarlo para mantener su belleza a largo plazo.

Para asegurarte de que estás comprando un diamante de calidad o cómo saber si un diamante es verdadero, es importante obtener un certificado de autenticidad de un laboratorio de diamantes reconocido.
El certificado debe incluir información sobre el tamaño, la claridad, el color y el corte del diamante, así como cualquier información adicional sobre la calidad del diamante.
La calidad de un diamante es muy subjetiva y depende de las 4Cs que hemos comentado antes: pureza, corte, color y talla. En función de estas características se puede saber la calidad real del diamante.
Lo más fácil es examinar el diamante debajo de una lámpara de luz fría, en función de las imperfecciones, el color y el brillo de uno y otro, podrás comprobar qué diamantes es mejor.
El corte determina la forma en que las facetas del diamante interactúan con la luz. La forma describe la apariencia geométrica de un diamante. La diferencia es que el corte define la futura forma de un diamante en bruto. Sin embargo, suele existir confusión, ya que amenudo a las formas de los diamantes se les llama cortes.
La claridad diamante es una medida de pureza y rareza que está relacionada con la existencia de imperfecciones externas o internas bajo una amplificación de 10x, mientras que el color diamante se refiere al tinte natural de los diamantes.
La claridad diamante es una medida de pureza y rareza que está relacionada con la existencia de imperfecciones externas o internas bajo una amplificación de 10x, mientras que el el corte diamante se basa en la interacción de las facetas de un diamante (superficies planas) con la luz, y tiene en cuenta otros factores, como la simetría, la proporción y el pulido.
La escala de claridad de diamantes es una clasificación utilizada para evaluar la cantidad de imperfecciones en un diamante.
La calidad del corte de un diamante se determina evaluando la proporción, la simetría y el pulido del diamante.
Para algunas personas, la procedencia del diamante puede ser un factor importante en su decisión de compra. Asegúrate de preguntar sobre la procedencia del diamante antes de comprar.

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