Cuando se trata de joyería, el oro es uno de los materiales más codiciados y valorados, no solo por su belleza y su capacidad para mantener su valor con el tiempo, sino también por su versatilidad y la historia que lleva consigo en cada pieza.
Sin embargo, dado el valor del oro, es común encontrar imitaciones y metales que son vendidos como si fueran oro real.
En esta guía, te enseñaremos cómo reconocer el oro auténtico, cómo comprobarlo utilizando métodos caseros y profesionales, y te proporcionaremos toda la información necesaria para que nunca te engañen.
El oro, como elemento químico, tiene características muy específicas.
Tiene distintas formas. En su forma más pura, el oro es relativamente blando y maleable, y tiene un brillo metálico muy distintivo y atractivo. Sin embargo, para su uso en joyería de lujo, a menudo se alea con otros metales para aumentar su dureza y durabilidad.
Estas aleaciones pueden cambiar ligeramente el color y las propiedades del oro, jaciendo que el oro no sea 100% puro.
La pureza oro se mide en quilates (K), el cual se divide en 24 partes. De modo que hablaremos de oro puro como oro de 24 quilates, ya que está compuesto por 24 partes de oro, sin ninguna otra aleación.
A menor número de quilates, menor pureza del oro. Estos son los niveles de pureza del oro:


Saber si una pieza es oro implica observar varios aspectos, desde características físicas hasta pruebas específicas.
A continuación, veremos algunas de las formas más efectivas para saberlo.
Normalmente las piezas de oro tienen una marca que indica la pureza o los quilates que tiene. Si no la encuentras seguramente sea que no es de oro, aunque ojo, que tenga la marca no te garantiza al 100% que esa pieza sea de oro.
Comprueba que el color sea uniforme y no existan zonas de más desgaste o de otro color de metal.
Si se trata de oro, el metal puede mostrar hendiduras de los dientes dado que es un metal blando, aunque, tampoco es infalible porque hay metales blandos que pueden recibir un baño de oro.
Coge una balanza pequeña, un recipiente milimetrado y agua.
Con estos elementos podrás saber de cuántos quilates es la pieza. Primero, llena el recipiente hasta un punto y sumerge la pieza. Observa la diferencia entre el nivel del agua antes y después de sumergir la pieza. Sabiendo el peso de la pieza en gramos y lo que varía la densidad puedes calcular los quilates:


A veces el oro no es oro realmente, sino que es un metal bañado de oro. En estos casos, hacer la prueba del imán es bastante útil.
Eso sí, no vale cualquier imán de nevera que tengas por casa, sino que hace falta uno que sea potente, como los de neodimio.
El oro no es un metal magnético, así que si acercas la pieza al imán se acerca o se queda pegado, confirmarás que no es oro real.
Es importante que esta prueba no la hagas por tu cuenta, y que se lo pidas a un joyero profesional, ya que es una prueba que tiene sus riesgos.
Para hacer la prueba hay que poner la pieza en un contenedor de acero inoxidable y aplicar una gota de ácido nítrico, y esperar la reacción, en función del color sabremos el resultado:
Las cadenas de oro pueden ser verificadas mediante varias técnicas:


Para verificar una de tus pulseras de oro, puedes usar la prueba de la cerámica.
Frota la pulsera contra un plato de cerámica sin esmaltar. Si deja una marca dorada, es probable que sea de oro. Si la marca es negra, entonces no es oro.
Los pendientes de oro, debido a su contacto frecuente con la piel, ofrecen otra oportunidad para realizar pruebas simples.
A veces, los metales que no son oro pueden causar una reacción en la piel cuando se usan por períodos prolongados. Si no hay reacción, podría ser un indicativo, aunque no concluyente, de que es oro.
Los anillos de oro, siendo una de las joyas más comunes, puede ser examinado de la siguiente manera:
Busca marcas dentro del anillo que indiquen su quilataje, como “750” (18 quilates) o “585” (14 quilates).
Al igual que con las cadenas y pulseras, puedes realizar la prueba del ácido. Esta prueba debe hacerse con cuidado y por un profesional.
Se aplica una gota de ácido para metales en una pequeña área del collar. El color que toma el ácido ayudará a determinar la pureza del oro.


El oro blanco, una aleación que incluye metales blancos como el paladio o el níquel, también tiene sus propias pruebas
El oro blanco no tiene el color amarillo típico del oro puro y a menudo está recubierto de baño de rodio para mejorar su brillo.
La mejor manera de verificar un anillo de compromiso de oro blanco es mediante la prueba del ácido mencionada anteriormente, específicamente diseñada para diferenciar las aleaciones.
El oro puro tiene 24 quilates (K). Tiene la contrapartida de ser menos práctico para la fabricación de joyas de compromiso, ya que se deforma fácilmente, de modo que suele utilizar en barras o lingotes de oro.
El oro amarillo puro nunca se pondrá verde; sin embargo, algunas aleaciones de oro pueden reaccionar con la piel y causar una coloración verde. Sí que se puede poner verde si el oro no es puro y está aleado con otros metales.
El oro puro no es magnético. Si tu pieza de oro se pega a un imán, es probable que esté aleada con metales magnéticos.
Aprender a reconocer el oro es una habilidad valiosa que te ayudará a hacer inversiones más informadas en pendientes de novia y anillos de boda y a evitar ser engañado con falsificaciones.
Con estas herramientas y consejos, estarás mejor equipado para identificar el oro verdadero y disfrutar de tus joyas con la certeza de su autenticidad.


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