Los relojes con movimiento tipo automático tienen un alma especial. A diferencia de los de cuarzo, no dependen de una pila, sino del movimiento natural de quien los lleva puesto, pero si no tienen el mantenimiento y uso adecuado cualquier reloj automático se para tras unos días. En su interior, un rotor carga el mecanismo con cada gesto de la muñeca. Esa autonomía mecánica es una de las razones por las que muchos amantes del tiempo los prefieren: son piezas vivas, con ritmo propio.
Que tu reloj con mecanismo automático se pare no es motivo de alarma. De hecho, es algo completamente habitual y fácil de solucionar si sabes cómo actuar.
¿Por qué se para un reloj automático?
La razón más habitual es que el reloj no ha recibido suficiente movimiento durante un tiempo. La mayoría de modelos de relojes automáticos tienen una reserva de marcha que va desde las 38 hasta las 80 horas. Si lo dejas en reposo durante más tiempo, se detendrá de forma natural al agotarse esa energía acumulada.
Aunque menos frecuente, también puede deberse a un fallo mecánico interno, a la necesidad de lubricación o a una revisión pendiente. Si el reloj no reacciona incluso después de ponerlo en marcha manualmente, puede requerir atención profesional.
Cómo poner en marcha un reloj automático parado
Cuando tu reloj se ha parado, lo ideal es darle un pequeño impulso inicial. Casi todos los relojes de movimiento automático modernos permiten dar cuerda de forma manual a través de la corona. De hecho, es el método más recomendable para reactivarlo si se ha detenido por falta de uso.
- Gira la corona (la ruedecita situada en el lateral del reloj) en el sentido de las agujas del reloj. Si el reloj tiene corona roscada (como los relojes de buceo), recuerda desenroscarla primero y volver a enroscarla al terminar para conservar la estanqueidad.
- Haz entre 20 y 40 vueltas completas. No hay que apretar ni forzar. El movimiento debe ser suave y continuo.
- Agita el reloj con delicadeza durante unos segundos. Esto ayuda a poner en marcha el rotor interno.
- Ajusta la hora y la fecha, si fuese necesario. Hazlo siempre con cuidado, especialmente si el reloj tiene funciones como calendario.
5. Póntelo en la muñeca y llévalo durante el resto del día. El movimiento natural del brazo mantendrá la energía activa.
Algunos modelos muy antiguos o con un tipo de movimiento de relojes específico no permiten carga manual (dependen exclusivamente del movimiento del rotor). En ese caso, basta con agitar suavemente el reloj o ponértelo durante un tiempo en la muñeca o en una caja giratoria para relojes automáticos.

¿Qué hago si sigue sin funcionar?
Si después de darle cuerda y llevarlo puesto durante varias horas el reloj sigue parado, se adelanta o se retrasa notablemente, lo más seguro es que haya una causa mecánica de fondo.
Es posible que el lubricante interno se haya secado, que el rotor no esté funcionando correctamente o que el calibre necesite un ajuste. Todos estos son factores normales con el paso del tiempo, especialmente si el reloj no ha recibido mantenimiento reciente.
Cómo evitar que un reloj automático se pare
Lo mejor para evitar que un reloj automático se pare es llevarlo puesto o, en su defecto, guardarlo en un rotor automático, una caja que oscila imitando el movimiento natural de la muñeca. Además, es fundamental guardar siempre los relojes de lujo en un lugar seco, alejado de campos magnéticos o golpes bruscos. Una buena conservación y prevención siempre va a ser lo mejor para cualquier reloj de lujo para mujer y caballero.
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