El Chronomat ocupa un lugar fundamental en la historia moderna de la marca. Presentado con motivo del centenario de Breitling en 1984, en una época en la que dominaban los movimientos de cuarzo, supuso un audaz retorno a los relojes mecánicos. Nació de una colaboración con la mítica escuadrilla acrobática italiana, los Frecce Tricolori. Cuando el equipo pidió un reloj analógico que pudiera soportar la intensidad de la cabina y que, al mismo tiempo, fuera lo suficientemente elegante como para llevarlo en eventos formales, Breitling desarrolló el “Chronograph Frecce Tricolori”. Este modelo sentó las bases para el Chronomat que llegaría un año más tarde.



